Pidiendo Préstamos para Emprender – Mi historia

Siempre he pedido préstamos para montar negocios

Este ha sido uno de mis grandes errores en toda mi trayectoria como emprendedor.

No es que esté en contra de ellos pero… antes de pedir un crédito te aconsejo que lo medites y utilices el dinero de una manera correcta.

La ilusión de ser dueño de mi propio negocio siempre me cegaba y no podía ver más allá.

Veía al dinero como el único medio para cumplir mis sueños.

Mi primer Negocio

Mi primer negocio local fue un videoclub allá por el año 2003. Buscaba una actividad que no fuera demasiado complicada de gestionar y que además fuera rentable.

Antiguamente este tipo de negocios se anunciaban en periódicos de tipo «segundamano». ¡Nada de páginas web!.

Así que una tarde visité el vídeo club, me presentaron todas las cuentas y me gustó. Pero me dijeron que había otra persona interesada en comprarlo. Esa sensación de urgencia me provocó buscar rápidamente todo tipo de préstamos urgentes para llevar a cabo mi ilusión.

¡Era como si fuera a perder la oportunidad de mi vida!

Y me precipité…

Esta ha sido siempre mi manera de actuar. He sido una persona muy impulsiva movida por la ilusión y ganas de crear cosas.

Mi Primer Fracaso

Pasaron dos años y el vídeo club dejó de ser rentable, seguramente recuerdes un «programita» llamado emule que conseguía todo tipo de películas por internet.

Empezaron a cerrar grandes cadenas como Blockbuster…

¿Para qué alquilar películas si se podían descargar por internet?

Había sido poco visionario con mi primer negocio…

Sin dinero y sin negocio. Todo el «dinero invertido» había desaparecido.

En este punto tenía que decidir volver a trabajar para alguien o seguir probando cosas para levantar el negocio.

Por supuesto que decidí seguir probando cosas…

Como no tenía dinero, volví a pedir otro crédito más para continuar mi marcha emprendedora.

Al ser informático de profesión comencé a ofrecer mis servicios a todos los clientes del videoclub.

Y se me ocurrió una idea…

Como cada vez alquilaba menos películas pensé que podría vender los ordenadores para que pudieran descargarlas libremente, jajaja.

Y así fue, mezclé el vídeo club con una tienda de informática para poder seguir adelante.

Negocios y más Negocios…

Con el tiempo las cosas empezaron a funcionar mejor pero mi ambición por crear negocios seguía creciendo.

Así que decidí contratar personal e ir ampliando servicios poco a poco. ¿Sabes de donde sacaba la inversión? créditos y más créditos.

Con el tiempo se convirtió en una empresa de servicios relacionados con la tecnología.

Cámaras de seguridad, informática, Diseño gráfico e impresión.

No me quiero extender demasiado porque fueron 10 años de trayectoria profesional con éxitos y fracasos.

Finalmente toda aquello acabó dejándome deudas millonarias por pedir demasiados créditos. Mi mentalidad sobre el dinero me jugó una mala pasada.

Conclusiones

No digo que sea malo pedir un préstamo para montar un negocio pero lo peor es no saber gestionarlo.

Cuando se pide un dinero es para obtener un retorno de la inversión. Es utilizar el dinero para hacer más dinero y no para generar más gasto.

En aquellos entonces yo utiliza el dinero para cumplir mis sueños y me salieron realmente caros.

Muchas personas se mueven por la ilusión de ser independiente y experimentar libertad financiera, pero si no sabes gestionar el dinero todo lo que pidas se puede convertir en grandes deudas para toda la vida.

La educación financiera es muy importante para poder emprender con consciencia. Este es el aprendizaje que me han dejado todas mis deudas.

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Autor del Post:
Rubén Molinero

Informático, Apasionado del Marketing Digital, la Creación Web y el Autoconocimiento. Estoy aquí para ayudarte y compartir contigo mi experiencia. Si me necesitas puedes escribirme a ruben(a)siemprendes.com. Facebook | Twitter

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