Si un reloj puede adaptarse a la era digital, tu negocio también

reloj era digital

Hace tres mil años antes de Cristo (que se dice pronto) los Egipcios median el tiempo a través del reloj solar.

Después le siguieron los de agua, los de arena, los mecánicos, los de péndulo y de cuarzo hasta llegar a los de pulsera.

Primero los de agujas y después, los digitales.

Esos relojes que hemos conocido todos nosotros y que consideramos vitales en algún punto de nuestra vida.

Ir sin reloj era desastroso, un caos, una auténtica catarsis.

Tenías que ir preguntando a todos los extraños que te encontrabas, «perdone, ¿qué hora es?».

«Menos diez» te respondían, y entonces apresurabas el paso porque además de ir sin reloj, llegabas tarde al trabajo.

Ahora, ese caos, esa catarsis y esa ansiedad, se produce cuando sales de casa olvidándote el móvil.

¡Ay madre! 😳 ¡Qué dependencia tenemos!

Y como nuestro estilo de vida ha cambiado tanto, los relojes también han tenido que hacerlo, ya que la tecnología móvil supuso para ellos un rival bastante rudo.

Empezamos a ver la hora en las pantallas de nuestros móviles aunque esto supusiera sacarlo del bolso o del bolsillo.

¿Te acuerdas? ¡Los Casio con luz eran lo más de lo más!

Teníamos algunos incluso con calculadora incorporada pero…

A la llegada de los móviles, que además de todo eso, podían llamar, mandar SMS y sonar con politonos se quedaron obsoletos y tuvieron que evolucionar.

Renovarse o morir, que se diría.

Y entonces, con el progreso a los smartphones, los relojes también quieren seguir acompañando nuestras muñecas, pero claro, eso sí, adaptados a la nueva era digital.

Antiguamente un relojero ni loco pensaba estar en internet y hoy en día, por ejemplo en reloj.es (adoro el juego de palabras de este dominio por cierto 😆 ), venden online todo tipo de relojes.

Por eso, cuando me encuentro con alguien que se aferra a un negocio meramente analógico me da por pensar estas cosas.

Si un reloj ha podido adaptarse, ¿cómo no lo va a hacer tu negocio?

Típicas excusas que podrían venirte a la cabeza:

  • Mi producto es caro y online la gente no se atreve a pagar grandes cantidades. FALSO, se venden relojes de más de hasta 24.900 € (con envío gratuito eso sí :lol:)
  • Mi servicio es muy personal, necesito el contacto cara a cara. ¡Bienvenido al mundo de las vídeo-llamadas! Nos gusta reunirnos con profesionales estando en zapatillas de andar por casa.
  • Mi producto es antiguo y ya nadie lo quiere. Perfecto, entonces se trata de un artículo vintage, eso lo revaloriza en el mercado créeme.
  • Mi producto es para personas mayores. ¡Genial! Entonces sus nietos podrán regalárselo a tu público, no te preocupes.

Aunque a priori parezca una locura, todo se mueve hacia la globalización, la tecnología y lo digital.

¿Quién me iba a mi a decir que a través de un cacharro podría analizar y conocer todos los detalles sobre una planta?

¡Pues si! A día de hoy existen APPs para identificar plantas.

Digitalizar tu negocio paso a paso

Puede que todo esto de internet te haga sentir abrumado y no veas la forma de llevar tu proyecto a esta nueva forma de hacer, tranquilo.

Quizá lo mejor es ir poco a poco, encontrando de qué manera puedes diferenciarte, investigar tu mercado, tu competencia y conseguir una infrastructura para poder llevar a cabo todo.

Irás viendo que es un mundo muy amplio, que si tienes que crear una página web, decidir si tiene blog o un carrito (¡o ambas!), qué redes sociales vas a utilizar…

Seguramente que no sea sencillo,  puede que no sea rápido tampoco, pero si un reloj es capaz de avisarme cuando me entra una llamada, ¿cómo no vas tú a poder digitalizar tu producto o servicio?

Ponte manos a la obra, contacta con profesionales, estudia, invierte o haz lo que tengas que hacer y adapta tu idea a la nueva realidad.

Cuéntame en los comentarios si a ti también te parece fascinante esta revolución digital que estamos viviendo y qué es lo que más te sorprende.

¡Muchas gracias por leerme y hasta pronto!

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Autor del Post:
Lorena Molinero Martin

Especialista en Marketing y Emprendedora Online Por Vocación. Adoro Escribir y Leer, Aprender, Crecer y Compartir. Facebook

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