Si eres autónomo y estás buscando un programa de facturación compatible con VeriFactu, probablemente no necesites el software con más funciones del mercado.
Necesitas algo bastante más concreto: un programa que puedas entender, que no te robe tiempo y que te permita facturar cumpliendo con la normativa sin convertir cada factura en un pequeño proyecto informático.
Porque ese es precisamente uno de los problemas que veo cuando se habla de VeriFactu. Se explican requisitos, fechas, sistemas informáticos y obligaciones, pero al autónomo que simplemente quiere emitir sus facturas le queda una pregunta mucho más práctica:
Vale, ¿qué programa utilizo para facturar sin complicarme la vida?
Para ese perfil hay dos opciones que merece la pena mirar: Contasimple y Facturas Billing.
Las dos llevan tiempo funcionando, son relativamente sencillas de utilizar y permiten trabajar con VeriFactu. Sin embargo, no las elegiría indistintamente: cada una tiene sentido para un tipo de autónomo diferente.
CONTASIMPLE
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FACTURAS BILLING
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La diferencia importante no está en VeriFactu
Si estás comparando programas únicamente preguntándote cuál está preparado para VeriFactu, estás mirando solo una parte del problema.
Que el software se adapte a la normativa es un requisito. Pero, una vez cumplido ese requisito, la pregunta interesante es otra:
¿Qué quieres hacer tú con el programa además de emitir una factura?
Ahí es donde empiezan a separarse Contasimple y Facturas Billing.
Yo plantearía la decisión con dos escenarios muy sencillos.
Escenario 1: solo quiero hacer facturas y seguir con mi vida
Emites facturas, preparas algún presupuesto, controlas cobros y quieres que tu gestor pueda acceder a la información cuando la necesite.
No quieres llevar personalmente una contabilidad más avanzada ni dedicar tiempo a configurar funciones que probablemente nunca utilizarás.
En ese escenario, Facturas Billing puede ser más que suficiente.
Escenario 2: quiero facturar, pero también tener algo más de control
Además de emitir facturas, quieres centralizar más información de tu negocio, controlar gastos, disponer de algunas funciones relacionadas con la contabilidad o incluso utilizar un TPV si tienes una tienda o comercio.
En ese caso, Contasimple me parece una opción más interesante.
No porque necesites convertirte en contable, sino porque tienes un margen mayor para controlar el negocio desde la misma herramienta.
Facturas Billing: cuando quieres facturar sin montar un sistema alrededor
La principal virtud que le veo a Facturas Billing es precisamente lo que para otros podría parecer una limitación: va bastante al grano.
Está pensado para resolver las tareas habituales de facturación: crear facturas, gestionar cobros, preparar presupuestos y mantener organizada la información necesaria para trabajar con tu gestor.
Además, puedes crear acceso para tu gestor, de manera que pueda entrar en la herramienta y consultar o descargar la documentación que necesite.
Esto puede parecer un detalle menor, pero en el día a día tiene bastante valor.
El sistema clásico de acumular PDFs durante meses y mandarle después al gestor un correo con archivos adjuntos, carpetas y documentos que nadie sabe muy bien si están completos es una forma bastante poco eficiente de trabajar.
Si el gestor puede acceder directamente, eliminas parte de ese intercambio.
¿Para quién elegiría Facturas Billing?
Principalmente para un autónomo con una operativa sencilla: profesionales que venden servicios, freelancers, consultores o pequeños negocios que no necesitan demasiadas funciones administrativas.
Si haces pocas cosas pero las haces muchas veces, la simplicidad tiene valor.
Un programa con 50 funciones que no utilizas no es necesariamente mejor que uno con 10 funciones que resuelven exactamente tu problema.
Eso sí, antes de contratar el plan más barato conviene revisar sus límites.
Contasimple: facturación sencilla con un poco más de control
Contasimple parte de la misma necesidad —facturar de forma relativamente fácil— pero permite ir algo más allá.
Además del módulo de facturación, incorpora herramientas relacionadas con la gestión contable y fiscal del negocio.
Por ejemplo, puedes llevar un mayor control sobre ingresos y gastos, trabajar con impuestos y disponer de un TPV, algo especialmente interesante si tienes una tienda o un comercio físico.
También permite calcular impuestos a partir de la información introducida en el programa y ofrece funcionalidades para facilitar su gestión y presentación.
Esto cambia bastante el perfil de usuario para el que lo recomendaría.
Si quieres limitarte a emitir facturas, seguramente no necesites aprovechar todo lo que ofrece. Pero si eres de los que quiere entrar en el programa y tener una fotografía algo más completa de lo que está pasando en su actividad, Contasimple empieza a tener más sentido.
Más funciones no siempre significa más complicación
Aquí hay un matiz importante.
A veces recomendamos al autónomo utilizar la herramienta más básica posible pensando que cualquier función adicional va a complicarle la vida.
No tiene por qué ser así.
Una herramienta algo más completa puede evitar que termines gestionando la facturación en un sitio, los gastos en otro, determinados cálculos en una hoja de Excel y la documentación fiscal en varias carpetas.
La cuestión no es elegir siempre el software más sencillo.
La cuestión es elegir el software más sencillo que cubra realmente tus necesidades.
Contasimple vs Facturas Billing: comparación rápida
| Característica | Contasimple | Facturas Billing |
|---|---|---|
| Perfil ideal | Autónomo que quiere facturar y controlar algo más de su negocio | Autónomo que busca principalmente facturación sencilla |
| Facturación | Sí | Sí |
| VeriFactu | Preparado para trabajar con el sistema | Preparado para trabajar con el sistema |
| Gestión contable | Más completa | Más enfocada a facturación |
| TPV | Sí, especialmente útil para comercio | No es su principal enfoque |
| Gestor / asesor | Puedes centralizar información para facilitar la gestión | Puede acceder a la cuenta para consultar la facturación |
| Curva de aprendizaje | Sencilla, aunque tiene más opciones | Especialmente sencilla si solo quieres facturar |
Esta comparación no pretende decidir cuál es “mejor”. El mejor es el que introduce menos complejidad innecesaria en tu forma de trabajar.
¿Y los precios?
El precio importa, pero aquí cometería un error si eligiera exclusivamente mirando la mensualidad.
En el momento mostrado en el vídeo, Contasimple dispone de un plan gratuito limitado a 12 documentos al año. Puede servir para probar la herramienta o para actividades con un volumen extraordinariamente pequeño, pero para un autónomo que factura regularmente esa cantidad se queda corta rápidamente.
El plan Profesional mostrado tiene un precio de 10,95 € al mes.
En Facturas Billing aparece un plan desde 6,60 € al mes, aunque aquí hay que prestar atención a las limitaciones del plan. Entre otras cosas, se muestran límites relacionados con el número de productos y determinadas funcionalidades.
No elegiría Facturas Billing simplemente porque el precio de entrada sea inferior.
Primero comprobaría si ese plan cubre mi actividad. Si tienes que subir de plan a las pocas semanas porque una limitación te afecta, la comparación inicial de precios deja de tener sentido.
Antes de comparar cuánto cuesta un programa, compara qué plan necesitas realmente en cada uno.
Los precios y condiciones de los planes pueden cambiar, así que conviene comprobar siempre las tarifas actuales antes de contratar.
¿Cuál elegiría para un autónomo?
Mi criterio sería bastante sencillo.
Si tu objetivo es hacer facturas, presupuestos, controlar cobros y facilitar el trabajo con tu gestor, empezaría mirando Facturas Billing.
Si además quieres tener más control sobre ingresos, gastos, impuestos o necesitas funcionalidades como un TPV, empezaría por Contasimple.
Y hay una tercera situación que también conviene mencionar.
Si ya tienes un gestor que se ocupa prácticamente de toda la parte fiscal y contable, pregúntale cómo trabaja antes de elegir software.
No para que elija por ti, sino para evitar montar un sistema que después genere trabajo duplicado. Si tu gestor puede acceder directamente al programa o integrarlo bien en su forma de trabajar, puedes ahorrar bastante tiempo durante el año.
VeriFactu no debería ser el único motivo para cambiar de programa
La adaptación a los nuevos sistemas de facturación está haciendo que muchos autónomos revisen ahora herramientas que llevaban años utilizando.
Eso tiene una parte positiva.
Si vas a cambiar de software por una obligación normativa, puedes aprovechar para preguntarte si tu forma actual de facturar tiene sentido.
Quizá sigues creando documentos manualmente. Quizá pierdes tiempo buscando facturas. Quizá tu gestor tiene que pedírtelas cada trimestre. O quizá utilizas una herramienta demasiado compleja para lo que realmente haces.
Cumplir con VeriFactu es el requisito. Mejorar tu sistema de trabajo debería ser el objetivo.
Por eso tampoco dejaría esta decisión para el último momento. No porque configurar estos programas tenga que ser especialmente complicado, sino porque es mejor probar tranquilamente cómo funcionan, crear alguna factura, configurar clientes y entender el proceso antes de depender de la herramienta en tu actividad diaria.
Conclusión: cuanto más sencillo sea tu negocio, más sencillo debería ser tu software
Contasimple y Facturas Billing me parecen dos alternativas interesantes precisamente porque no obligan a un autónomo a convertirse en experto en software de gestión para emitir una factura.
Pero no elegiría una herramienta solo porque sea fácil.
Elegiría la que tenga suficiente recorrido para acompañar mi actividad sin obligarme a pagar y configurar funciones que probablemente nunca vaya a utilizar.
Facturas Billing encaja especialmente bien cuando quieres facturar y poco más.
Contasimple tiene más sentido cuando quieres mantener esa sencillez pero necesitas una capa adicional de gestión y control.
Ese pequeño matiz es, para mí, mucho más importante que decidir cuál tiene más funciones.
El mejor programa de facturación no es el que hace más cosas. Es el que resuelve las que necesitas sin convertirse en otra tarea de tu negocio.
Si tienes dudas sobre cuál puede encajar mejor en tu caso, puedes dejarme un comentario en el vídeo o contactar conmigo desde Siemprendes.
Y, sobre todo, no esperes al último momento para adaptar tu sistema de facturación. Prueba la herramienta, entiende cómo funciona y deja preparado el proceso antes de que utilizarlo deje de ser opcional.
Preguntas frecuentes
¿Contasimple es compatible con VeriFactu?
Contasimple dispone de funcionalidades para adaptar la facturación al sistema VeriFactu. Conviene revisar la configuración necesaria dentro de la plataforma y las condiciones actualizadas del servicio antes de comenzar a utilizarlo.
¿Facturas Billing permite trabajar con VeriFactu?
Sí, es una de las herramientas planteadas en esta comparativa precisamente por su adaptación al sistema. En el tutorial específico puedes ver con más detalle su funcionamiento y configuración.
¿Cuál es más fácil para un autónomo?
Si únicamente necesitas emitir facturas, presupuestos y gestionar cobros, Facturas Billing tiene un planteamiento muy directo. Contasimple continúa siendo sencillo, pero añade más herramientas de gestión, por lo que puede resultar más interesante si quieres controlar otras áreas del negocio desde el mismo lugar.
¿Necesito un programa de contabilidad si ya tengo gestor?
No necesariamente. Si tu gestor lleva la parte contable y fiscal, puede tener más sentido utilizar una herramienta sencilla de facturación que facilite compartir la información con él. Antes de contratar, merece la pena comprobar cómo intercambiaréis las facturas y qué acceso puede tener tu asesor.
¿Cuál elegir: Contasimple o Facturas Billing?
Para facturación sencilla, empezaría valorando Facturas Billing. Si además quieres controlar gastos, impuestos, disponer de más herramientas de gestión o utilizar un TPV, Contasimple puede encajar mejor. La decisión debería depender de tu operativa y no únicamente del precio mensual.
