Si eres autónomo, tienes una empresa o simplemente emites facturas por tu actividad, probablemente ya hayas escuchado hablar de Verifactu. Y probablemente también hayas encontrado explicaciones llenas de términos legales, referencias a reales decretos y páginas de Hacienda que no ayudan precisamente a entender qué tienes que hacer.

Así que vamos a hacer justo lo contrario.

En este artículo quiero explicarte qué es Verifactu, a quién afecta, cuándo será obligatorio, qué cambia realmente en tu forma de facturar y qué opciones tienes. Sin convertir esto en una clase de derecho tributario.

Porque la pregunta importante no es saberse la normativa de memoria. Es mucho más sencilla:

¿Tengo que cambiar algo en mi forma de facturar antes de 2027?

Vamos a verlo.

¿Qué es Verifactu?

Empecemos por quitar una confusión bastante habitual: cuando hablamos de Verifactu solemos utilizar el término para referirnos a toda la nueva regulación de los programas de facturación, aunque técnicamente no sea exactamente lo mismo.

Lo que existe es un reglamento que establece una serie de requisitos que deben cumplir los sistemas informáticos utilizados para emitir facturas. La propia Agencia Tributaria reconoce que llamar a todo esto «Verifactu» es una forma coloquial, aunque inexacta, de referirse al reglamento aprobado por el Real Decreto 1007/2023.

Traducido a un idioma normal: Hacienda quiere que los programas utilizados para facturar garanticen que los registros de facturación no puedan manipularse alegremente después de haber sido generados.

Entre otras cosas, los sistemas tienen que garantizar la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros. Además, deben generar los correspondientes registros de facturación y las facturas afectadas incorporarán un código QR tributario.

Es decir, se busca que exista una trazabilidad real de lo que ocurre con las facturas.

La finalidad de fondo es bastante fácil de entender: dificultar la manipulación de la facturación y combatir el fraude fiscal.

Las fechas importantes: ¿cuándo será obligatorio Verifactu?

Después de los cambios de calendario que ha sufrido esta normativa, las fechas obligatorias que debes tener ahora mismo en la cabeza son estas:

QuiénFecha de adaptación obligatoria
Contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades1 de enero de 2027
Resto de obligados afectados, incluidos autónomos que desarrollan actividades económicas1 de julio de 2027

Estas fechas están confirmadas por la Agencia Tributaria tras la modificación introducida por el Real Decreto-ley 15/2025.

Los autónomos, por tanto, tienen algo más de margen.

Pero mi consejo aquí es bastante sencillo: no esperes a junio de 2027 para descubrir si el programa con el que llevas años facturando sirve o no sirve.

No necesitas cambiar mañana todo tu negocio. Pero sí merece la pena saber en qué situación estás.

La gran confusión: Verifactu y NO Verifactu

Esta es probablemente la parte que más dudas genera.

Cumplir con la nueva normativa no significa necesariamente que todas tus facturas tengan que enviarse automáticamente a Hacienda.

Los sistemas pueden funcionar básicamente de dos formas.

Opción 1: sistema VERI*FACTU con envío de los registros a Hacienda

Emites una factura y el correspondiente registro de facturación se remite electrónicamente a la Agencia Tributaria.

La ventaja es evidente: buena parte del proceso queda automatizado y Hacienda ya dispone de esos registros.

Para quien busca simplificar la gestión y reducir determinadas obligaciones técnicas de conservación dentro del propio sistema, puede ser la alternativa más cómoda.

Opción 2: sistema NO VERI*FACTU

Aquí está el matiz importante.

No enviar automáticamente los registros a Hacienda también puede ser perfectamente válido.

El software sigue teniendo que cumplir los requisitos establecidos: generar los registros correspondientes, garantizar su integridad e inalterabilidad, conservarlos, mantener la trazabilidad, etc.

Además, esta modalidad exige determinadas medidas adicionales. Por ejemplo, el registro de eventos del sistema es obligatorio en los sistemas de emisión de facturas no verificables, mientras que no se exige de la misma manera cuando el sistema funciona en modalidad VERI*FACTU.

Por tanto, no confundas estas dos ideas:

Que tu sistema de facturación tenga que cumplir la normativa no significa necesariamente que tengas que enviar cada registro de facturación automáticamente a Hacienda.

Son cosas diferentes.

Entonces, ¿Verifactu me afecta?

Si utilizas un sistema informático para emitir facturas y estás dentro del ámbito de aplicación del reglamento, sí tendrás que adaptarte.

Y aquí el tamaño del negocio no es lo importante.

No funciona aquello de «yo soy un autónomo pequeño» o «solamente hago tres facturas al mes» como criterio general para librarse de la normativa. La Agencia Tributaria define el ámbito atendiendo a empresarios y profesionales que expidan facturas y cumplan las condiciones establecidas en el reglamento, aunque existen colectivos y situaciones excluidas, como determinados obligados acogidos al SII.

Así que cuidado con las simplificaciones del tipo «Verifactu afecta a absolutamente todo el mundo». Hay excepciones y situaciones particulares.

Ahora bien, para el autónomo o pequeña empresa típica que utiliza un programa para crear sus facturas, la cuestión práctica es muy sencilla: hay que comprobar que ese sistema estará adaptado.

¿Voy a tener que comprar un programa nuevo?

No necesariamente.

Antes de contratar nada, hazte estas dos preguntas:

1. ¿Qué utilizo actualmente para facturar?

2. ¿Ese sistema va a cumplir los nuevos requisitos?

Si utilizas un software de facturación conocido y actualizado, es bastante probable que su desarrollador ya esté trabajando con esta normativa o que directamente disponga de una versión adaptada.

El problema aparece sobre todo cuando llevas años utilizando un programa antiguo instalado en un ordenador, una solución sin mantenimiento o un sistema casero.

En esos casos puede llegar el momento de migrar.

Y precisamente por eso creo que no tiene demasiado sentido esperar hasta el último momento. Una migración de facturación no consiste únicamente en instalar otro programa: hay clientes, productos, numeraciones, históricos, impuestos, automatizaciones y procesos internos que conviene revisar.

Cuanto más dependa tu negocio de ese sistema, menos gracia tiene improvisarlo.

¿Y qué pasa si facturo con Excel?

Aquí hay que tener cuidado con una idea que se repite mucho: el problema no es simplemente que un archivo termine en .xlsx.

Lo relevante es cómo se utiliza ese sistema y si entra o no en la consideración de sistema informático de facturación sometido al reglamento.

Pero desde un punto de vista práctico, si has construido alrededor de Excel un sistema con el que generas y gestionas habitualmente tus facturas, merece la pena revisar tu situación antes de 2027.

Y hay otra cuestión incluso más importante que la normativa.

Si tu negocio está creciendo y sigues gestionando clientes, facturas, cobros e impuestos mediante archivos manuales, quizá Verifactu simplemente esté adelantando una migración que tarde o temprano ibas a necesitar.

Hacienda tiene una aplicación gratuita para hacer facturas

Sí.

La Agencia Tributaria dispone de una aplicación gratuita de facturación accesible desde su Sede Electrónica. Permite introducir los datos, generar la factura con su correspondiente QR y enviar simultáneamente el registro de facturación a la AEAT.

Por tanto, si tu preocupación es «ahora me van a obligar a pagar todos los meses por un programa», no necesariamente.

Existe una alternativa gratuita.

Ahora bien, que algo sea gratuito no significa automáticamente que sea la mejor herramienta para tu negocio.

¿Para quién puede tener sentido la herramienta gratuita?

La propia Agencia Tributaria la plantea para autónomos, profesionales y empresas que emitan un número reducido de facturas o tengan un proceso de facturación relativamente sencillo.

Y ahí creo que encaja bien.

Si haces tres o cuatro facturas al mes, no necesitas automatizaciones y solamente quieres cumplir, probablemente pueda solucionarte el problema sin tener que contratar nada.

¿Cuándo empezaría a buscar otra cosa?

Cuando la facturación empieza a formar parte de la operativa diaria del negocio.

Si haces 20, 30 o muchas más facturas mensuales, necesitas automatizaciones, gestión de clientes, productos, cobros, informes, integraciones o quieres que tu sistema pueda crecer contigo, yo preferiría utilizar un software de facturación más completo.

No porque la herramienta de Hacienda sea incorrecta. Simplemente porque está pensada para un escenario sencillo.

No elijas tu software pensando únicamente en cómo facturas hoy. Piensa también en cómo quieres facturar dentro de dos años.

¿Qué cambia realmente en tu día a día?

Esta es la parte que importa más que toda la terminología.

Con los nuevos sistemas, los registros asociados a tus facturas deben mantener una trazabilidad que impida que una factura desaparezca o se modifique como si nunca hubiera existido.

Las facturas expedidas mediante los sistemas afectados incorporarán además un código QR tributario. En los sistemas VERI*FACTU, ese QR permite cotejar la información con los registros previamente remitidos a la Agencia Tributaria.

En lenguaje humano:

Hacienda quiere que no puedas hacer trampas con las facturas. Lo que ocurre dentro del sistema debe quedar registrado y ser trazable.

Y esta es probablemente la mejor manera de entender todo el cambio.

Lo que haría yo si tuviera que adaptarme ahora

No empezaría buscando en Google «mejor programa Verifactu» y contratando el primero que aparezca.

Empezaría por revisar mi situación actual.

Primero comprobaría qué programa utilizo y preguntaría directamente al proveedor si está adaptado —o cuándo lo estará— al Reglamento de Sistemas Informáticos de Facturación.

Después decidiría si quiero trabajar mediante VERI*FACTU, remitiendo los registros automáticamente, o mediante un sistema NO VERI*FACTU que cumpla igualmente los requisitos.

Y solamente si mi herramienta actual no encaja, buscaría una alternativa.

Porque cambiar de programa por cambiar tampoco tiene ningún sentido.

La herramienta adecuada dependerá del volumen de facturas, del tipo de negocio, de las automatizaciones que necesites, de si trabajas solo o con un equipo, de las integraciones y hasta del tiempo que quieras dedicar a aprender a utilizarla.

Una herramienta con cien funciones no es mejor si necesitas cinco y tardas dos meses en aprender dónde están.

Verifactu no debería darte miedo, pero tampoco conviene ignorarlo

Si quitamos las siglas, los tecnicismos y la burocracia, la idea es bastante sencilla.

Hasta ahora podías tener un sistema de facturación más o menos artesanal. A partir de las fechas obligatorias de 2027, si estás dentro del ámbito de aplicación y utilizas un sistema informático de facturación, ese sistema tendrá que cumplir unas reglas mucho más estrictas sobre cómo genera y conserva los registros de tus facturas.

Para muchas personas el cambio será casi invisible: su programa se actualizará y seguirán trabajando de una forma muy parecida.

Para otras será la señal definitiva de que ese Excel, ese programa instalado hace diez años o ese proceso manual ya necesita una alternativa.

Y quizá esa sea la forma más útil de afrontar Verifactu.

La normativa no consiste solamente en «cumplir con Hacienda». También puede ser una buena excusa para revisar si tu sistema de facturación sigue teniendo sentido para el negocio que tienes hoy.

Si no sabes qué programa elegir, no hay una respuesta universal. Dependerá de tu volumen de facturación, tu negocio, las funciones que necesites y la curva de aprendizaje que estés dispuesto a asumir.

Y si tienes un caso concreto y no sabes por dónde tirar, puedes escribirme a rubén@semprendes.com o dejarme un comentario en el vídeo.

Porque con Verifactu ocurre lo mismo que con casi cualquier herramienta de negocio: no necesitas el software con más funciones. Necesitas el que resuelva bien tu problema sin complicarte la vida.

Preguntas frecuentes sobre Verifactu

¿Verifactu será obligatorio para los autónomos?

Los autónomos incluidos dentro del ámbito de aplicación deberán tener adaptados sus sistemas informáticos de facturación a partir del 1 de julio de 2027. Conviene recordar que existen excepciones y situaciones particulares, por lo que ante un caso dudoso es recomendable comprobar el ámbito de aplicación concreto.

¿Tengo que enviar todas mis facturas automáticamente a Hacienda?

No necesariamente. Un sistema puede funcionar en modalidad VERI*FACTU, remitiendo los registros de facturación a la AEAT, o en modalidad NO VERI*FACTU, conservando los registros bajo los requisitos establecidos por la normativa.

¿Las facturas tendrán código QR?

Las facturas expedidas mediante los sistemas informáticos afectados deberán incorporar el código QR tributario en las condiciones establecidas por la normativa. En las facturas generadas mediante sistemas VERI*FACTU, ese QR permite además cotejar la información con los registros enviados a la Agencia Tributaria.

¿Hacienda tiene un programa Verifactu gratuito?

Sí. La Agencia Tributaria dispone de una aplicación gratuita que permite generar facturas y remitir sus registros. Está orientada especialmente a profesionales y negocios con un número reducido de facturas o procesos de facturación sencillos.

¿Tengo que cambiar mi programa de facturación?

No si tu programa actual se adapta correctamente a los nuevos requisitos. Antes de migrar, consulta al proveedor del software y comprueba cómo va a implementar la normativa. Si utilizas una solución antigua, sin soporte o un sistema casero, sí merece la pena empezar a estudiar alternativas.

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